La Confesión escocesa define la iglesia por la palabra, los sacramentos y la disciplina (1560)
La Confesión escocesa (1560), cap. 18, define la verdadera iglesia por tres notas: la verdadera predicación de la palabra de Dios, la recta administración de los sacramentos y la disciplina eclesiástica. No es la sucesión episcopal ni la universalidad romana: es una iglesia que se reconoce por lo que hace, no por lo que hereda. Es la misma cuestión que Belarmino respondería después con quince notas: cuáles son las señales de la iglesia.