Fuentes
Philip Schaff, History of the Christian Church, VIII: Modern Christianity: The Swiss Reformation (Grand Rapids: Eerdmans, reproducción de la 3.ª ed. revisada, Nueva York: Scribner, 1910), §§ 148-155: el proceso de Servet
En Vienne (§ 148, pp. 760-763): el cardenal Tournon, arzobispo de Lyon, y el inquisidor Ory abrieron el proceso; Servet huyó de la cárcel el 7 de abril de 1553; el tribunal civil, sin esperar la sentencia del tribunal eclesiástico (que llegó seis meses después), le condenó el 17 de junio a ser «bruslé tout vif a petit-feu» («quemado vivo a fuego lento»), y ese mismo día le quemaron en efigie con sus libros.
En Ginebra (§§ 149-155, pp. 764-785): detenido el domingo 13 de agosto de 1553 por un oficial de la policía en nombre del Consejo; Calvino reconoció abiertamente que la detención fue cosa suya (p. 765). Acusador formal, Nicolas de la Fontaine, secretario de Calvino; los treinta y ocho artículos de la acusación los redactó Calvino (p. 769). Juzgó el Pequeño Consejo (pp. 769-781). Calvino a Farel, 20 de agosto: «Spero capitale saltem judicium fore; poenae vero atrocitatem remitti cupio» («Espero que al menos la sentencia sea capital; pero deseo que se perdone la atrocidad de la pena», p. 768, n. 2). El 19 de septiembre el Consejo remitió la causa a los magistrados y pastores de Berna, Zúrich, Schaffhausen y Basilea; las respuestas, recibidas el 18 de octubre, condenaron unánimes las doctrinas de Servet, pero ninguna de las iglesias sugirió expresamente la pena de muerte (pp. 779-780); las iglesias y magistrados consultados «aconsejaron su castigo, pero sin comprometerse sobre la forma» (p. 709). El 26 de octubre, sentencia unánime del Consejo; se rechazó el deseo de Calvino de cambiar el fuego por la espada (pp. 781-782). Calvino a Farel, el mismo día: «intentamos cambiar la forma de su muerte, pero en vano» (p. 783). Quemado en Champel el 27 de octubre de 1553 (pp. 783-785). Los cargos de la sentencia: llamar a la Trinidad monstruo de tres cabezas, blasfemar contra el Hijo de Dios y negar el bautismo de los niños (p. 782).
Después (§§ 139 y 157): Calvino publicó a comienzos de 1554, en latín y en francés, la Defensio orthodoxae fidei de sacra Trinitate, contra prodigiosos errores Michaelis Serveti Hispani: ubi ostenditur haereticos jure gladii coercendos esse («Defensa de la fe ortodoxa sobre la santa Trinidad, contra los prodigiosos errores de Miguel Servet, español, donde se muestra que los herejes deben ser reprimidos con el derecho de la espada»), con carácter oficial, firmada por los quince ministros de Ginebra (pp. 790-791). Melanchthon a Calvino, 14 de octubre de 1554: «Affirmo etiam vestros magistratus juste fecisse, quod hominem blasphemum, re ordine judicata, interfecerunt» («Afirmo también que vuestros magistrados hicieron justamente al dar muerte, tras juicio en regla, a un hombre blasfemo», p. 707, n. 1, de Corpus Reformatorum VIII, 362). Bullinger escribió a Calvino que Dios había dado al Consejo de Ginebra la ocasión de vindicar la verdad y la honra de Dios contra la blasfemia (p. 709). En Inglaterra, el estatuto de haeretico comburendo (1401) siguió en vigor hasta 1677 (p. 698). La teoría de la persecución se tomó de la ley de Moisés, que castigaba con la muerte la idolatría y la blasfemia (Schaff cita Éx 22,20; Dt 13,5-15; 17,2-5; Lv 24,16), pp. 694-695; Melanchthon tenía la ley mosaica contra la idolatría y la blasfemia por obligatoria para los Estados cristianos y aplicable a las herejías (p. 706). La opinión pública, católica y protestante, aprobaba la doctrina tradicional de que los herejes obstinados fueran neutralizados con la muerte, y siguió así hasta el final del siglo XVII (p. 789). Schaff, él mismo reformado, juzga que los reformadores se diferenciaron favorablemente de sus adversarios «en el grado y la extensión, pero no en el principio» de la intolerancia (p. 700).
Escaneo de archive.org: historyofchristi0000phil_h7e1. Las citas de Calvino, según Schaff, de Calvini Opera VIII y XIV. Traducción nuestra.