Bibliografía
Concilio de Trento, sesión 14 (25 de noviembre de 1551), doctrina y cánones sobre la extremaunción
Cap. 1: «Instituta est autem sacra haec unctio infirmorum tamquam vere et proprie sacramentum Novi Testamenti a Christo Domino nostro, apud Marcum quidem insinuatum [cf. Mc 6,13], per Iacobum autem Apostolum … fidelibus commendatum ac promulgatum» (DH 1695). «Esta sagrada unción de los enfermos fue instituida por Cristo nuestro Señor como verdadero y propio sacramento del Nuevo Testamento, insinuado en Marcos, y recomendado y promulgado a los fieles por el apóstol Santiago.» Cap. 3: los ministros propios son los presbíteros de la iglesia, es decir, «aut episcopi aut sacerdotes ab ipsis rite ordinati» («los obispos o los sacerdotes debidamente ordenados por ellos»); «Declaratur etiam, esse hanc unctionem infirmis adhibendam, illis vero praesertim, qui tam periculose decumbunt, ut in exitu vitae constituti videantur, unde et sacramentum exeuntium nuncupatur» (DH 1698). «Se declara también que esta unción se ha de dar a los enfermos, y sobre todo a los que están tan gravemente enfermos que parecen hallarse a la salida de la vida; por eso se la llama también sacramento de los que salen.» Can. 1: anatema a quien diga que la extremaunción no es verdadero y propio sacramento instituido por Cristo y promulgado por Santiago, sino un rito recibido de los Padres o una invención humana (DH 1716). Can. 2: anatema a quien diga que no confiere la gracia ni perdona los pecados ni alivia a los enfermos, sino que ya cesó, como si solo hubiera sido la gracia de las curaciones (DH 1717). Can. 4: anatema a quien diga que los presbíteros que Santiago manda llamar no son los sacerdotes ordenados por el obispo, sino los mayores en edad de cada comunidad, y que por tanto el ministro propio no es solo el sacerdote (DH 1719).
Denzinger-Hünermann 1694-1700 y 1716-1719 (ed. latín-italiano de 1996).