Bibliografía
Santiago 5,16; 1 Juan 1,9; Salmo 32,5; Lucas 5,14 y 17,14; Levítico 14,2-3; Juan 20,23
«Confesaos vuestras ofensas unos a otros y rogad los unos por los otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho» (Sant 5,16). «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y limpiarnos de toda maldad» (1 Jn 1,9). «Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la iniquidad de mi pecado» (Sal 32,5). «Mas ve, le dijo, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu purificación, como mandó Moisés, para testimonio a ellos» (Lc 5,14); «Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que, mientras ellos iban, fueron limpiados» (Lc 17,14). «Esta será la ley acerca del leproso en el día de su purificación: Será traído al sacerdote, y el sacerdote saldrá fuera del campamento; y mirará el sacerdote, y si está sana la plaga de la lepra del leproso…» (Lv 14,2-3). «A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; a quienes los retuviereis, les son retenidos» (Jn 20,23).
Reina-Valera, Sociedad Bíblica Trinitaria, texto de westminster1647.com. Trento alega Sant 5,16, 1 Jn 1,9, Lc 5,14 y 17,14 para la confesión íntegra, y Mt 16,19, 18,18 y Jn 20,23 para los sacerdotes como jueces (DH 1679).