Fuentes
Romanos 11,20-22
«Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, antes teme; porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, teme no sea que a ti tampoco te perdone. Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios: la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permanecieres en su bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.»
Reina-Valera, Sociedad Bíblica Trinitaria, texto de westminster1647.com.