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Cristianismo histórico

La historia de la doctrina, bajo la Escritura

Fuentes

Pío V, bula Regnans in excelsis (25 de febrero de 1570), contra Isabel I de Inglaterra

«Regnans in excelsis, cui data est omnis in coelo et in terra potestas, unam sanctam catholicam et apostolicam ecclesiam, extra quam nulla est salus, uni soli in terris, videlicet apostolorum principi Petro Petrique successori Romano pontifici in potestatis plenitudine tradidit gubernandam. Hunc unum super omnes gentes et omnia regna principem constituit, qui evellat, destruat, dissipet, disperdat, plantet et aedificet.» «El que reina en las alturas, a quien se ha dado todo poder en el cielo y en la tierra, entregó la iglesia una, santa, católica y apostólica, fuera de la cual no hay salvación, para que la gobernara con plenitud de potestad, a uno solo en la tierra, a saber, a Pedro, príncipe de los apóstoles, y al sucesor de Pedro, el romano pontífice. A este solo lo constituyó príncipe sobre todas las naciones y todos los reinos, para que arranque, destruya, disipe, arruine, plante y edifique.»

Contra Isabel: «supremi ecclesiae capitis locum in omni Anglia eiusque praecipuam auctoritatem atque iurisdictionem monstruose sibi usurpans» («usurpando monstruosamente para sí el lugar de cabeza suprema de la iglesia en toda Inglaterra, y su principal autoridad y jurisdicción»).

«…declaramus praedictam Elisabeth haereticam et haereticorum fautricem eique adhaerentes in praedictis anathematis sententiam incurrisse esseque a Christi corporis unitate praecisos. Quin etiam ipsam praetenso regni praedicti iure necnon omni et quocunque dominio, dignitate privilegioque privatam. Et item proceres, subditos et populos dicti regni ac caeteros omnes, qui illi quomodocunque iuraverunt, a iuramento huiusmodi ac omni prorsus dominii, fidelitatis et obsequii debito perpetuo absolutos…; praecipimusque et interdicimus universis et singulis proceribus, subditis, populis et aliis praedictis, ne illi eiusve monitis, mandatis et legibus audeant obedire. Qui secus egerint, eos simili anathematis sententia innodamus.» «…declaramos que la dicha Isabel, hereje y fautora de herejes, y los que se adhieren a ella en lo dicho, han incurrido en sentencia de anatema y están separados de la unidad del cuerpo de Cristo. Y además, que ella está privada del pretendido derecho al dicho reino y de todo dominio, dignidad y privilegio, cualesquiera que sean. Y también que los nobles, súbditos y pueblos del dicho reino, y todos los demás que de cualquier modo le juraron, quedan absueltos para siempre de tal juramento y de toda deuda de señorío, fidelidad y obediencia…; y mandamos y prohibimos a todos y cada uno de los nobles, súbditos, pueblos y demás dichos que se atrevan a obedecer sus avisos, mandatos y leyes. A los que hagan lo contrario, los atamos con la misma sentencia de anatema.»

La bula llama a María Tudor «regina legitima», que con el apoyo de la sede había restaurado la religión que Enrique VIII echó por tierra.

C. Mirbt, Quellen zur Geschichte des Papsttums und des römischen Katholizismus (3.ª ed., Tubinga, 1911), n.º 406, pp. 266-268, que sigue al Bullarium Romanum (ed. de Turín) VII, 810 ss.; cotejado en el escaneo de archive.org (quellenzurgeschi00mirb). Traducción nuestra.

Cristianismo histórico · https://cristianismohistorico.org/fuente/b-regnans-in-excelsis-1570/