Fuentes
Gelasio I, Tractatus de duabus naturis in Christo adversus Eutychen et Nestorium, 14 (c. 492-496)
«Certe sacramenta, quae sumimus, corporis et sanguinis Christi divina res est, propter quod et per eadem divinae efficimur consortes naturae; et tamen esse non desinit substantia vel natura panis et vini. Et certe imago et similitudo corporis et sanguinis Christi in actione mysteriorum celebrantur. Satis ergo nobis evidenter ostenditur hoc nobis in ipso Christo Domino sentiendum, quod in ejus imagine profitemur, celebramus et sumimus: ut sicut in hanc, scilicet in divinam, transeant, sancto Spiritu perficiente, substantiam, permanentes tamen in suae proprietate naturae; sic illud ipsum mysterium principale, cujus nobis efficientiam virtutemque veraciter repraesentant, ex quibus constat proprie permanentibus, unum Christum, quia integrum verumque, permanere demonstrant.» «Ciertamente los sacramentos del cuerpo y la sangre de Cristo que recibimos son cosa divina, por lo cual también por ellos somos hechos partícipes de la naturaleza divina; y sin embargo no deja de existir la sustancia o naturaleza del pan y del vino. Y ciertamente en la acción de los misterios se celebran la imagen y la semejanza del cuerpo y la sangre de Cristo. Así pues, se nos muestra con bastante evidencia que hemos de pensar de Cristo el Señor lo que en su imagen profesamos, celebramos y recibimos: que así como [el pan y el vino] pasan, por obra del Espíritu Santo, a esta sustancia, es decir, a la divina, permaneciendo sin embargo en la propiedad de su naturaleza, así aquel misterio principal, cuya eficacia y virtud nos representan verdaderamente, muestra que permanece un solo Cristo, íntegro y verdadero, permaneciendo propiamente aquello de que consta.» Traducción nuestra.
A. Thiel, Epistolae Romanorum pontificum genuinae, I (Braunsberg, 1868), pp. 541-542, con su nota 20, que entiende la «sustancia divina» como el cuerpo y la sangre de Cristo (archive.org, epistolaeromanor01cath). Cotejado el 2026-10-28. Thiel lo publica entre los tratados de Gelasio; su atribución a este papa es la común. La pista, en Ph. Schaff, History of the Christian Church, III, § 95.