Fuentes
Cipriano de Cartago, Epístolas 73,21 (a Jubaiano) y 74,1 (a Pompeyo) (c. 256)
Ep. 73,21: «quod si haeretico nec baptisma publicae confessionis et sanguinis proficere ad salutem potest, quia salus extra ecclesiam non est, quanto magis ei nihil proderit, si in latebra et in latronum spelunca adulterae aquae contagio tinctus non tantum peccata antiqua non exposuerit, sed adhuc potius noua et maiora cumulauerit?» «Y si al hereje ni siquiera el bautismo de la confesión pública y de la sangre le puede aprovechar para la salvación, porque fuera de la iglesia no hay salvación, ¡cuánto menos le servirá si, teñido en un escondrijo y en una cueva de ladrones con el contagio de un agua adúltera, no solo no se ha quitado los pecados antiguos, sino que ha acumulado otros nuevos y mayores!» Ep. 74,1, la respuesta de Esteban, obispo de Roma, que Cipriano copia para mostrar «eius errorem» («su error»): «si qui ergo a quacumque haeresi uenient ad uos, nihil innouetur nisi quod traditum est, ut manus illis inponatur in paenitentiam». «Así pues, si algunos vienen a vosotros de cualquier herejía, no se innove nada sino lo que se ha transmitido: que se les impongan las manos en penitencia.»
Ed. de G. Hartel, CSEL 3/2 (Viena, 1871), pp. 794-795 (Ep. 73,21) y p. 799 (Ep. 74,1) (visto en el escaneo de archive.org, corpusscriptor203cypruoft). Traducción nuestra.