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Cristianismo histórico

La fe reformada y Roma, a través de los siglos

Bibliografía

Cayetano (Tomás de Vio), In omnes authenticos Veteris Testamenti historiales libros commentarii (1532), final del comentario a Ester

«Et hoc in loco terminamus commentaria librorum historialium veteris testamenti: nam reliqui (videlicet Iudith, Tobiae et Maccabaeorum libri) a divo Hieronymo extra canonicos libros supputantur, et inter apocrypha locantur cum libro Sapientiae et Ecclesiastico: ut patet in prologo galeato. Nec turberis novitie, si alicubi reppereris libros istos inter canonicos supputari, vel in sacris conciliis vel in sacris doctoribus. Nam ad Hieronymi limam reducenda sunt tam verba conciliorum quam doctorum: et iuxta illius sententiam ad Chromatium et Heliodorum episcopos, libri isti (et si qui alii sunt in canone bibliae similes) non sunt canonici, hoc est non sunt regulares ad firmandum ea quae sunt fidei. Possunt tamen dici canonici (hoc est regulares) ad aedificationem fidelium: utpote in canone bibliae ad hoc recepti et authorati. Cum hac enim distinctione discernere poteris et dicta Augustini in secundo de doctrina christiana, et scripta in concilio Florentino sub Eugenio quarto, scriptaque in provincialibus conciliis Carthaginensi et Laodicensi, et ab Innocentio ac Gelasio pontificibus.» «Y en este lugar terminamos los comentarios a los libros históricos del Antiguo Testamento, porque los restantes (a saber, los libros de Judit, Tobías y los Macabeos) los cuenta el divino Jerónimo fuera de los libros canónicos, y los coloca entre los apócrifos con el libro de la Sabiduría y el Eclesiástico, como consta en el Prólogo galeato. Y no te turbes, novicio, si en algún lugar encuentras esos libros contados entre los canónicos, en los sagrados concilios o en los sagrados doctores. Porque a la lima de Jerónimo hay que reducir tanto las palabras de los concilios como las de los doctores: y, según su sentencia a los obispos Cromacio y Heliodoro, esos libros (y otros semejantes, si los hay, en el canon de la Biblia) no son canónicos, es decir, no son regla para afirmar lo que es de fe. Pero pueden llamarse canónicos (es decir, regla) para la edificación de los fieles, como recibidos y autorizados para esto en el canon de la Biblia. Con esta distinción podrás discernir lo dicho por Agustín en el libro segundo de la Doctrina cristiana, lo escrito en el concilio de Florencia bajo Eugenio IV, y lo escrito en los concilios provinciales de Cartago y Laodicea, y por los pontífices Inocencio y Gelasio.» Fechado en Roma, el 19 de julio de 1532. Del libro de Ester dice antes que, según la verdad hebrea, termina en 10,3, y que los seis o siete capítulos siguientes son apócrifos.

Ed. de 1533, visto en el escaneo de archive.org (bub_gb_aTy7bVVB6xAC), Ester, cap. 10.

Cristianismo histórico · https://cristianismohistorico.org/fuente/b-cayetano-ester/