Fuentes
Calvino, Institución de la religión cristiana (1559), IV,1,7
«Diximus enim bifariam de ecclesia sacras literas loqui. Interdum quum ecclesiam nominant, eam intelligunt quae re vera est coram Deo, in quam nulli recipiuntur nisi qui et adoptionis gratia filii Dei sunt, et spiritus sanctificatione vera Christi membra. […] Saepe autem ecclesiae nomine universam hominum multitudinem in orbe diffusam designat, quae unum se Deum et Christum colere profitetur […]. In hac autem plurimi sunt permixti hypocritae, qui nihil Christi habent praeter titulum et speciem […]. Quemadmodum ergo nobis invisibilem, solius Dei oculis conspicuam ecclesiam credere necesse est, ita hanc, quae respectu hominum ecclesia dicitur, observare ejusque communionem colere jubemur.» «Hemos dicho que las sagradas letras hablan de la iglesia de dos maneras. A veces, cuando nombran la iglesia, entienden la que de verdad lo es delante de Dios, en la que no se recibe a nadie sino a los que por la gracia de la adopción son hijos de Dios, y por la santificación del Espíritu verdaderos miembros de Cristo. […] Muchas veces, en cambio, con el nombre de iglesia designan toda la multitud de hombres extendida por el mundo que profesa adorar a un solo Dios y a Cristo […]. En esta hay mezclados muchísimos hipócritas, que de Cristo no tienen más que el título y la apariencia […]. Así pues, como es necesario que creamos la iglesia invisible, visible solo a los ojos de Dios, así se nos manda respetar esta, que se llama iglesia respecto de los hombres, y cultivar su comunión.»
Edición latina de 1559, en Tholuck, Joannis Calvini Institutio christianae religionis, II (Berlín, 1874), pp. 206-207 (visto en el escaneo de archive.org, joanniscalviniin02calv). Traducción nuestra.