Fuentes
Calvino, Institutio christianae religionis (1559) I,11,9-10
I,11,9: «Nec ita stupidi fuisse Ethnici credendi sunt, ut non intelligerent Deum alium esse quam ligna et lapides. Mutabant enim pro arbitrio simulacra, deos semper eosdem animo retinebant: et multa erant uni Deo simulacra, nec pro multitudine complures tamen deos sibi fingebant: praeterea nova quotidie consecrabant, nec putabant tamen se novos facere deos.» «Y no hay que creer que los gentiles fueran tan necios que no entendieran que Dios es otra cosa que la madera y la piedra. Cambiaban las imágenes a su arbitrio, pero en su ánimo conservaban siempre los mismos dioses; y había muchas imágenes de un solo dios, y no por su número se fingían muchos dioses; además, consagraban cada día otras nuevas, y no por eso pensaban que hacían dioses nuevos.»
I,11,10: «Cur inter eiusdem Dei simulacra tantum discrimen, ut altero praeterito, aut vulgariter honorato, alterum omni sollenni honore prosequantur? Cur in visendis simulacris, quorum similia domi suae habent, votivis peregrinationibus se fatigant? Cur pro illis hodie, tanquam pro aris et focis, ad caedes usque et strages digladiantur, ut facilius laturi sint unicum Deum sibi eripi quam sua idola?» «¿Por qué hay entre las imágenes del mismo Dios tanta diferencia, que, pasando de largo junto a una u honrándola de modo corriente, a la otra la rodean de todo honor solemne? ¿Por qué se fatigan con peregrinaciones votivas para ver imágenes semejantes a las que tienen en su casa? ¿Por qué hoy pelean por ellas, como por sus altares y sus hogares, hasta las matanzas y los estragos, de modo que soportarían mejor que se les arrebatara el único Dios que sus ídolos?»
Ed. de A. Tholuck (Berlín, 1834), parte 1, pp. 80-81 (escaneo de archive.org, ioanniscalviniin0000atho_l8h0, cotejado el 2026-11-04); CO 2. Traducción nuestra.