Fuentes
Alberto Pighius, Hierarchiae ecclesiasticae assertio I,2 (1538), y Vaticano I, Dei Filius, cap. 2 (24 de abril de 1870)
Pighius: «Omnis ergo quae nunc apud nos est scripturarum authoritas, ab ecclesiae authoritate dependet necessario. Neque enim aliter eis credere possumus, nisi quia testimonium illis perhibenti ecclesiae credimus.» «Así pues, toda la autoridad que ahora tienen entre nosotros las Escrituras depende necesariamente de la autoridad de la iglesia. Porque no podemos creerlas de otro modo sino porque creemos a la iglesia, que da testimonio de ellas.» Y sigue: la autoridad de la iglesia, «quam scripturarum authoritate demonstravimus in nullo inferiorem, imo quanto ea maior sit, in sequenti oratione conabimur explicare accuratius» («que hemos demostrado no ser en nada inferior a la autoridad de las Escrituras; y aun cuánto mayor es, intentaremos explicarlo con más precisión en el discurso siguiente»). Dei Filius, cap. 2: «Eos vero Ecclesia pro sacris et canonicis habet, non ideo, quod sola humana industria concinnati, sua deinde auctoritate sint approbati; nec ideo dumtaxat, quod revelationem sine errore contineant; sed propterea, quod Spiritu Sancto inspirante conscripti Deum habent auctorem, atque ut tales ipsi Ecclesiae traditi sunt.» «La iglesia los tiene por sagrados y canónicos no porque, compuestos por solo trabajo humano, hayan sido aprobados después por su autoridad; ni solo porque contengan la revelación sin error; sino porque, escritos por inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios por autor, y como tales han sido entregados a la iglesia.» Traducción nuestra.
Pighius: ed. de Colonia, 1538, lib. I, cap. 2, fol. IX (archive.org, bub_gb_Ipj2CdUZhIsC; texto con la s larga y las abreviaturas resueltas). Dei Filius: Denzinger-Hünermann 3006 (ed. latín-italiano de 1996, visto en el escaneo de archive.org). Cotejados el 2026-10-28. La pista, en William Whitaker, A Disputation on Holy Scripture (Parker Society, 1849), I, q. 3, cap. 1, pp. 276-277, que cita la ed. de 1572, p. 17.