Anhelo por Milagros y Señales – III Parte
Posted on 24. Feb, 2010 by admin in Doctrina, Vida Cristiana
Por el Dr. Peter Masters pastor del Metropolitan Tabernacle
Las Señales De Un Apóstol
“Las señales de apóstol han sido realizadas entre vosotros con toda paciencia, con señales, prodigios y hechos poderosos” (2Cor. 12:12).
“¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación, que al principio fue declarada por el Señor, nos fue confirmada por medio de los que oyeron, dando Dios testimonio juntamente con ellos con señales, maravillas, diversos hechos poderosos y dones repartidos por el Espíritu Santo según su voluntad” (Hebreos 2:2).
Notamos en este último pasaje que la Palabra de Dios ya habla de las señales usando el tiempo pasado. ¿Qué quiere decir esto? Sólo puede significar que la gente estaba siendo enseñada a entender que las señales ya estaban cesando porque habían sido diseñadas solamente para dar una autentificación inicial para los apóstoles del Nuevo Testamento y para la era del Nuevo Testamento.
Aquí en -Hebreos 2, el Nuevo Testamento mismo está comenzando a mirar hacia atrás y a decir, “¿Recuerdan las señales y maravillas las cuales autentificaron e identificaron a los apóstoles? ¿Recuerdan como destacaron el hecho de que los apóstoles hablaron de parte de Dios?”
NOTA: El movimiento carismático ha cometido una equivocación grave y elemental al asumir que las señales y maravillas fueron designadas para crear y mantener la fe. La fe no puede alimentarse de lo milagroso. Efectivamente si los verdaderos creyentes miran a los milagros, señales y maravillas, no solo debilitará la fe espiritual y genuina, sino que llegarán a ser dependientes de tales manifestaciones, de la misma manera como muchas personas en nuestra sociedad moderna llegan a ser dependientes de las drogas antidepresivas.
Dios usa su Palabra para producir la fe salvadora y no señales ni maravillas. 1Corintios 1; es otro pasaje el cual está en contra de la idea de que las señales fortalecerán la fe. Después de haber repetido que la enseñanza de la cruz es el poder de Dios, el apóstol dice: “Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado”.
Dios no dio a los judíos las señales que deseaban (porque no producirían la fe salvadora) ni tampoco dio a los griegos la complacencia intelectual la cual codiciaban (porque eso tampoco fomentaría la fe salvadora). Dios ha escogido lo necio del mundo para avergonzar a los sabios. La predicación del Evangelio tiene más poder.
¿ES LA PALABRA DE DIOS SUFICIENTE O NO?
¿Cuál es el estado de la Palabra de Dios? ¿Es suficiente o no? ¿Es la Biblia realmente la fe que ha sido una vez dada a los santos, o al contrario, está siendo la Palabra de Dios todavía revelada?
El error más grave del movimiento carismático es que sus ideas acerca de la profecía y los milagros atacan directamente el fundamento de la Escritura como una revelación completa (creen que la Biblia no es suficiente). Tal enseñanza es la más anti-evangélica que uno se puede imaginar y por eso es tan aceptable para los liberales y para los Católicos Romanos. No obstante la mayoría de los carismáticos ignoran las implicaciones anti-bíblicas de sus ideas. Los artículos del Dr. Whitcomb traían con este asunto en forma completa y experta. Según la idea carismática
la profecía está todavía ocurriendo hoy en día. Según la escritura la venida del Salvador traería el gran acto de reconciliación y redención y también traería el término de la obra de dar revelación:
“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar con la trasgresión, para acabar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer la justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar santísimo” (Dan.9:24).
Estas palabras nos explican que la venida del Señor señalaría el fin de la paciencia de Dios tocante a Jerusalén y el fin del orden del Antiguo Testamento. Señalaría también la muerte propiciatoria de Cristo en el calvario y llevaría a la entrega de la porción final y concluyente de la escritura, de manera que la revelación fue sellada. Dios dio su Palabra a Sus apóstoles y así la Escritura fue completada (terminada).
Como Se Entrego La Palabra.
Aquí están los pasajes en el Evangelio de Juan en los cuales el Señor Jesús enfatizó que los discípulos serían guiados por el Espíritu Santo para entregar TODA la Verdad, así como para dar una revelación COMPLETA perfecta y final.
“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho”. (Juan 14:26). “Pero cuando venga el Consolador, el Espíritu de verdad que yo os enviaré de parte del Padre, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mi. Además, vosotros también
testificaréis, porque habéis estado conmigo desde el principio”. (Juan 15:26,27).
“Y cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; pues no hablará por si solo, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que han de venir. El me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo hará saber”. (Juan 16:13,14).
En la epístola de Judas (versículo 3) leemos, “Amados, mientras me esforzaba por escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribir para exhortaros a que contendáis eficazmente por la fe que fue entregada una vez a los santos” (Judas 3).
La versión NIV en inglés traduce la última parte del versículo en esta manera….”
Contendáis por la fe que fue confiada una vez para siempre a los santos”. La Escritura está completa, y se nos ha confiado la responsabilidad de guardarla así. Se nos enseña en los versículos finales del libro de Apocalipsis, que ya no habrá más revelación. La visión y la profecía están ahora selladas.
Los maestros carismáticos contestan que sus profecías, aunque “mensajes que vienen directamente de Dios” sin embargo no atacan la Escritura porque tales mensajes deben ser probados (examinados) por la Escritura. Pero el hecho real es que innumerables profecías y visiones son “recibidas” por los carismáticos las cuales no pueden ser probadas por la Escritura porque tratan (por ejemplo) con asuntos comunes en sus iglesias o círculos. (A alguien se le dará un mensaje de que otra persona no es sincera, o de que X persona se recuperará de su enfermedad etc.).
Aún cuando tales “mensajes” son simplemente reafirmaciones de la verdad Bíblica, sin embargo atacan la Escritura porque Dios nos ha dicho que las Escrituras son la única regla de la Verdad y que son completamente suficientes para todas nuestras necesidades. En otras palabras, Dios ha dicho que ya no habrá más revelaciones de Verdad, ni tampoco habrá otros mensajes directos o voces cuando necesitemos dirección, consuelo o ánimo. No se nos suplirá ninguna revelación extra de cualquier clase, porque debemos usar las doctrinas, las promesas y los consuelos de la Escritura para todo.
Así pues, no es suficiente que los maestros carismáticos digan que sus mensajes “extras” no contradicen a la Biblia. Ciertamente estos mensajes la atacan en otra forma porque proveen otra fuente alternativa de luz y ayuda.
La Única Fuente De Dirección.
El Señor nos ha hablado claramente mediante Pablo, en Romanos 15:4; “Pues lo que fue escrito anteriormente fue escrito para nuestra enseñanza, a fin de que por la paciencia y la exhortación de las Escrituras tengamos esperanza”
En realidad el punto de vista carismático no comprende realmente que las Escrituras son:
a) Completas,
b) Totalmente suficientes para todas nuestras necesidades,
c) Suficientemente profundas para cada problema y situación posible.
Ya sea que los maestros carismáticos lo hayan hecho con conocimiento de lo que han hecho o no, ellos se han unido a la compañía de herejes en su desprestigio de la Palabra de Dios.
La Iglesia Católica Romana ha añadido a la Biblia, al confiar en sus propias tradiciones eclesiásticas y en sus líderes como autoritarios.
Los teólogos han puesto sus razonamientos y la ciencia actual a la par con la Escritura. El movimiento hereje de los “pietistas” ha puesto su propia “luz interior” al mismo nivel que la Escritura, y eso es exactamente lo que los líderes carismáticos hacen en una extensión cada vez más grande.
Las Escrituras están completas y como la antigua Confesión de Fe dice, (hablando de las Sagradas Escrituras) A las cuales no se debe añadir nunca, ni por nuevas revelaciones del Espíritu, ni por las tradiciones de los hombres”. Ni tampoco deben los hombres agregar algo a ella, ya sea por profecía, lenguas, interpretaciones, visiones o experiencias.
¿No Deberíamos Desear Los Mejores Dones?
La exhortación del apóstol Pablo de procurar (desear, codiciar) los mejores dones (1Cor. 12:31) Es usada por los maestros carismáticos para mostrar que todos los creyentes deberían aspirar a exhibir los dones carismáticos.
Pero desafortunadamente, este versículo ha sido leído en la forma más superficial posible.
Al leer este versículo tenemos que hacernos dos preguntas: ¿A quién habla el apóstol? Y ¿cuáles son los mejores dones?.
La respuesta a la primera pregunta afecta grandemente la forma en que respondamos a esta exhortación. El apóstol no está hablando a individuos, esta hablando a toda la iglesia local.
La iglesia debe desear los mejores dones. La iglesia debe desear orar y valorar los dones. Para un individuo el ambicionar los dones sería algo equivocado, pero para la iglesia local el desearlos es algo correcto. Pero, ¿Cuál es el mejor don? ¿El de hablar en lenguas o el de sanidad? Se nos da la respuesta en 1Corintios 12:28. El mejor don es el apostolado. El menor don es el hablar en lenguas.En otras palabras Pablo nos dice que no debemos codiciar el hablar en lenguas sino debemos codiciar el apostolado. Entonces, ¿de dónde viene la enseñanza que dice que debemos codiciar y desear el hablar en lenguas? Viene simplemente de un mal uso del versículo. Pero, ¿cómo puede ser posible que la iglesia codicie el don del apostolado? La palabra traducida “codiciar” (procurar) literalmente significa sean celosos por; estar muy a favor de algo; fuertemente y fervientemente sostener algo.
Codiciar el apostolado, quiere decir; valorar y someterse a su enseñanza; desear el ministerio de los apóstoles y orar por ellos. Las iglesias también deben apreciar y desear el ministerio de enseñanza el cual Dios da.
¡Desear La Palabra!
En 1Cor. 14:39, el apóstol dice a los Corintios que deben apoyar fervientemente el ministerio temporal de los profetas (el ministerio de los profetas continuó hasta que toda la Escritura fue terminada). Dios no dice a todos los miembros de la iglesia que deben desear el profetizar (otra vez la palabra traducida como procurar quiere decir desear o codiciar) sino exhorta a la iglesia como una congregación a desear y valorar a los profetas. La explicación carismática de este versículo es otro ejemplo clásico de la mala interpretación. A todos se les dice que pueden ambicionar cada don espiritual. Debe ser obvio que esta es una mala interpretación porque cada creyente individual no puede, por ejemplo, ambicionar llegar a ser un apóstol. Además de esto, la idea de que todos los creyentes deberían estar luchando para poseer los dones es contraria al concepto Bíblico de que los dones son concedidos según la voluntad soberana de Dios (1Cor. 12:7-11). El apóstol nos dice muy firmemente que los dones son distribuidos comparativamente en pequeñas cantidades (1Cor. 12:29-30) y por lo tanto no están disponibles a cualquier persona en base a su “ambición” espiritual.
Por lo tanto, el mandamiento de codiciar los mejores dones es dirigido a las iglesias y no a los individuos. Y aún si fuera dirigido a los individuos no justificaría que un creyente deseara hablar en lenguas, porque eso fue puesto por Pablo como el menor don y no como el mejor.
Mientras que el hablar en lenguas en aquel tiempo tuvo un valor poderoso para verificar (Verificó el ministerio de los apóstoles), Pablo lo colocó muy por debajo de la profecía directa y el ministerio de enseñanza. También lo colocó en la última parte de la lista de dones en 1Cor.12:28. Pablo no menciona las lenguas del todo en las otras listas de dones en Romanos 12 y en Efesios 4. No obstante, hoy en día, miles anhelan el menor don.
¿Y Qué Hay De Las Señales Que Seguirán A Los Que Creen?
¿Tenía el señor Jesucristo la intención de que sus discípulos echaran fuera demonios, sanaran a los enfermos y hablaran en lenguas a través de la historia futura de la iglesia hasta su regreso? Los maestros carismáticos dicen que si, y señalan a Marcos 16:17,18., como prueba.
Aquí el Señor dice: “Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en las manos, y si llegan a beber cosa venenosa, no les dañará. Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”
¿A Quien Fue Dicho Esto?
Los maestros carismáticos asumen que la frase, “los que creyeren” describe a los nuevos convertidos. Pero es mucho más probable que la frase “los que creyeren” se refiera a los discípulos. Esto llega a estar más claro cuando consideramos el pasaje completo desde Marcos 16:14; “Luego, apareció a los once cuando estaban sentados a la mesa, y les reprendió por su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado”.
El Señor se aparece a los once y los confronta con su incredulidad. Aparte de la gran comisión este es el asunto principal (su incredulidad). Cristo los reprende y luego dice: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y es bautizado será salvo; pero el que no creyere será condenado. Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán juera demonios…”
El Señor ha estado hablando de la incredulidad de los discípulos y no es sorprendente que proceda a animarlos con algo positivo. El les dice que al tomar la comisión con confianza (dejando atrás la incredulidad) recibirán los poderes especiales (descritos en el texto) que los identificarán como verdaderos apóstoles.
El registro del libro de Hechos confirma que los discípulos experimentaron todas las señales las cuales el Señor había dicho que les seguirían. Pero el Nuevo Testamento en ningún lugar registra que los creyentes comunes (fuera del grupo apostólico) sobrevivieron a mordedura de serpiente o que echaron fuera demonios.
Los miembros del grupo apostólico experimentaron las Cinco maravillas descritas.
Actualmente el movimiento carismático reclama haber experimentado solamente tres de ellas y (como argumentos en estos estudios) su experiencia no se compara con las maravillas reales descritas por nuestro Señor. (Vea la siguiente la tabla).
Señal |
Echar fuera demonios |
Hablar en Lenguas |
Sobrevivir amordeduras de serpientes |
Sobrevivir aenvenenamientos |
Sanar a Los enfermos |
La experiencia de los discípulos |
Sí |
Sí, Idiomas reales. |
Sí |
Sí |
Sí, siempre tenían éxito |
La experiencia de los carismáticos |
Un asunto Altamente cuestionado |
Sí, pero no hablan Idiomas reales |
No |
No |
En Ocasiones Sanidades leves |











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